martes, 17 de mayo de 2011

las leyendas del llano

Leyenda del silbón, sinfín o finfín

La memoria colectiva llanera fecunda de gestas, de historias, de cuentos, mitos y leyendas, de supersticiones, de creencias, de espejismos, de moral y religiosidad, de realidad y fantasía... de identidad; reconoce y valida la existencia del espíritu vagabundo de un hombre que mató a su papá, y fue condenado a vagar por el mundo cargando en un costal los huesos de su progenitor.
El tema es el parricidio y el imperioso castigo físico y moral.
Después de asesinar a su padre, el hombre fue castigado por su abuelo con un mandador de pescuezo (típico del llano). Tras intentar huir fue mordido por el perro tureco, para concluir el castigo, su abuelo regó sobre sus heridas gran cantidad de ají picante.
El recuerdo y mención de lo sucedido libra a las personas de ser atacadas por este espíritu errante conocido como Silbón.
El silbón, uno de los más reconocido, temido y respetado espanto de la sabana, se presenta en forma de sombra, principalmente a los borrachos. Quienes lo han visto de cerca le dan forma de hombre alto, flaco y ensombrerao, que ataca a los parranderos y borrachos, a los cuales chupa el ombligo para tomarles el aguardiente.
Cuentan que al llegar el finfín a una casa en las horas nocturnas, descarga el saco y cuenta uno a uno los huesos; si no hay nadie quien pueda escucharlo, un miembro de la familia muere al amanecer.
Juan Pablo Rojas Hidalgo, en su folleto titulado El Silbón presenta dos versiones diferentes pero que convergen en contenido:
“El silbón” es el alma en pena de un hijo que mató al papá para comerle las “asaduras”. El muchacho fue criado toñeco (mimado), hacía lo que le daba la gana no respetaba a nadie, de esos que día a día van por el camino del vicio y del crimen. Un día quiso comer víscera de venado. Su padre se fue de cacería para complacerlo, pero tardaba en regresar. En vista de esto el muchacho se fue a buscarlo y al ver que no traía nada, no había podido cazar el venado, lo mató, le sacó las vísceras y se las trajo a la madre para que se las cocinara. Como no se ablandaban, la madre sospechó que eran las “asaruras” de su marido; preguntándole al muchacho, quien confesó la verdad.
De inmediato lo maldijo “pa’ to la vida”. Su hermano Juan lo persiguió con un “mandador”, le sonó una tapara de ají y le azuzó el perro “tureco” que hasta el fin del mundo lo persigue y le muerde los talones.
La segunda versión cuenta que “El Silbón’ es el ánima en pena de un muchacho que mató al papá para comerle las “asaduras”. En esta versión encontramos un personaje criado con toda libertad, demasiado mimado. Cuando era un “zagaletón” (adolescente) se fue de la casa y empezó a rodar. Acostumbrado a hacer todo lo que quería, quiso hacer lo mismo en la vida libertina que llevaba, mató a varias personas; muchas veces estuvo preso por diferentes delitos, sufrió tantos golpes que, cansado, regresa al rancho de sus padres. Estos lo reciben muy contentos. Se dice que pasados algunos días invitó al padre de cacería. En el camino encontraron un árbol que obstaculizaba el paso. Aquí el muchacho le dice a su padre: “Papá ¿porqué no enderezas ese palo? está atravesando en el camino. ¿Por qué no lo enderezas?
- ¡Ay hijo!, ese ya no se puede enderezar, había que haberlo hecho cuando estaba tierno, cuando estaba chiquito, ya está muy formado, muy crecido, ya no se puede.
- ¡Ah! si usted sabía eso, que las cosas torcidas se enderezan cuando están pequeñas, ¿por qué no me enderezó a mí cuando podía, cuando estaba a tiempo?
Usted me dejó crecer así: malo, torcido, caprichoso... usted no sabe cuánto he sufrido, he tenido que matar tanta gente y sufrir tantos golpes para llegar a este momento con vida”.
El muchacho le declaró, entonces, a su padre que lo iba a matar, que se vengaría por todo lo que había sufrido. Efectivamente lo mató, le sacó las vísceras y se las llevó a la mamá para que las cocinara.
Al conocer la verdad, la mamá lo maldijo diciéndole que no descansaría, sería errante y que cuando tratara de descansar oiría al perro tureco, latiendo y mordiéndole los talones.
Quienes lo han escuchado dicen que sus silbidos son tan horrorosos e intensos que rompe los oídos y priva a las personas aún sin atacarlas físicamente.
La leyenda del silbón, no es una fantasía, producto de la superstición, pertenece a la conciencia de un pueblo que no se interroga cuando habla de sus espantos, que no pregunta por su origen y procedencia, lo importante es que existen, por que lo han contado los abuelos de sus abuelos a sus padres y a sus hijos para mantener unidos por siempre los eslabones indisolubles de la tradición. Numerosos habitantes del llano expresan que lo han visto principalmente en el verano, cuando la sabana arde en épocas de sequía, sentado en los troncos de los árboles recogiendo ceniza de la cual se alimenta. Se afirma que en los tiempos de lluvias el espanto sale hambriento de justicia y se alimenta de los borrachos incautos que no reciben consejos y se atreven a recorrer los caminos del llano en busca de parranda.1

Moralidad y fantasía en la leyenda

En la leyenda, como expresión primitiva, conviven paralelamente la realidad y la fantasía; en el proceso evolutivo la mimesis es tan estrecha que se hace imposible establecer verdaderas diferencias, ya sea porque a través del tiempo el pensamiento del hombre ha girado entre la realidad y la fantasía o por la mutación, esencia del mismo proceso de evolución y adaptación. Sin embargo, e independiente del hecho verosímil o fantasioso, el aspecto moralizante es una constante en las leyendas y esencialmente en el Silbón.
En la segunda versión se aprecia cómo el mundo inconsciente del hijo es producto de la crianza, del exceso de libertad, de la pérdida de autoridad y, en general del efecto equívoco de concebir que el “amor” debe convertir a los padres en marionetas guiadas al vaivén de las auras juveniles y caprichosas de los hijos en “proceso de formación”.
El Silbón es una leyenda que vive en la conciencia del hombre llanero, impregnada del saber popular: de sus creencias, temores y que transmite una enseñanza moral.

clases de ganado

1. BLANCO OREJINEGRO (BON)
Cuando los conquistadores Españoles llegaron a nuestras tierras Americanas, no solo trajeron consigo armas para combatir a los nativos, baratijas para timarlos, sino también animales domésticos entre los cuales naturalmente había bovinos de las diferentes razas existentes en la península Ibérica en esos tiempos. Algunas de estas razas fueron las predecesoras de los ganados criollos que existen hoy en el país. Es así como el BON viene muy seguramente del Berrendo Andaluz (Rouse, 1977).
En los tiempos de la colonia y durante muchos decenios de la República, hasta los comienzos del siglo XX en Colombia predominaron las razas criollas. Esta situación se presentó hasta cuando llego el Cebú por la década del 20 al 30 y empezó el proceso de absorción de los ganados criollos, posteriormente, vinieron las razas europeas, como la gran alternativa para producir leche y carne, cruzadas con cebú en las zonas cálidas y en estado puro en los climas fríos.
Este proceso de extranjerización de nuestra ganadería influenciado por modas pasajeras algunas y duraderas otras, hizo que las razas criollas fueran descuidadas y relegadas a las zonas de suelos más pobres y a la topografía con las máximas pendientes; lo anterior, sumado a la selección contraria en el caso del Blanco Orejinegro, en la cual, el campesino minifundista de nuestra zona cafetera que ha ordeñado tradicionalmente vacas BON, llega al parangón de seleccionar el toro reproductor entre el hijo feo (por mal criado) de la vaca lechera y el ternero bonito (por haber sido levantado a toda leche) de la vaca que por no dar la suficiente cantidad de leche no fue ordeñada; generalmente el torete escogido ha sido el gordo y grande (hijo de la vaca mala lechera) para, entre otras cosas impresionar al vecino. La consecuencia de este proceso ha sido el decremento en la producción lechera de la raza Blanco Orejinegro.
Hace algunos años un grupo pequeño de ganaderos fue consciente del ostracismo en que se hallaba este invaluable patrimonio genético Nacional; y aisladamente iniciaron un proceso de resurgimiento del BON, teniéndolo como se debe, en las mismas condiciones de las razas foráneas selectas, empezando también a mestizarle con cebú y razas Europeas de alta producción láctea, obteniendo resultados que se pueden catalogar de extraordinarios, pudiéndose comparar con creces a los cruces de razas Europeas con cebú en la producción de carne, al conseguirse novillos que alcanzan 500 kilogramos de peso corporal a los 24 meses de edad, este producto se ha logrado en varias fincas y con número considerable de animales.
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2. HARTÓN DEL VALLE
EI Hartón del Valle (HdV) tuvo su origen, como los demás bovinos criollos colombianos en los vacunos ibéricos traídos por los españoles durante la época de la colonia. Llegaron al Valle geográfico del Cauca especialmente por el norte y sur. Los que entraron por el sur eran derivados de los descendientes de los ganados traídos de Quito por Belalcázar y sus tenientes a Patía, Pubenza y Jamundí, para llegar poco después a Cali, Pinzón (1984). En la década de 1540 llegaron a Cali también algunos ejemplares traídos por el camino de Dagua (Occidente) procedentes de la Española y Nicaragua, por la vía Panamá- Buenaventura, Pinzón (1984).
Según Casas (1989) en el Hartón del Valiese encuentran combinadas diferentes razas ibéricas: la Rublo Gallega y sus modalidades Palmeña y Canaria, la Asturiana de los Valles y la Minorquina o Mahonesa (Ministerio de Agricultura de España, 1986), las cuales se mezclaron entre sí en diversas proporciones, A partir de estas combinaciones se formó la raza Hartón, la cual después de muchos años de vida en la región, seleccionada más en forma natural que por el hombre, se encuentra adaptada al Valle del Cauca, en donde siempre ha vivido en cría cerrada.

Estado Actual
Desde su introducción y después de muchos años, este ganado ha permanecido en su forma natural, seleccionándose más por su adaptación que por su producción, sin régimen especial de alimentación y manejo. Producto de esta selección natural fueron formándose animales adaptados y resistentes a enfermedades, razones que utilizaron para desplazarlos a zonas áridas, de poca vegetación, resultando animales con una producción de leche y carne aceptables a su condición de adaptado natural. Su cría fue siempre extensiva hasta que llegó la ola de importación de razas que la absorbió casi totalmente. Fue con este sistema como desaparecieron gran parte de las ganaderías criollas del Valle del Cauca. Los mejores núcleos fueron absorbidos por la raza Holstein, otros rebaños fueron reemplazados totalmente por el Cebú, operación que empezó en la década de 1900-1910, cuando Carlos Eder importó a Colombia por primera vez el Cebú, con el fin de cruzarlo con el criollo y obtener híbridos fuertes para el transporte de la caña de azúcar. (Casas y Valderrama, 1998).

3. ROMOSINUANO
Los productores han cometido el error de atribuir las ventajas obtenidas en las razas importadas como fue y ha sido el caso del Cebú, sin detenerse a considerar que el criollo es tan adaptado al medio tropical como el Cebú y que aporta iguales beneficios.
El no creer en lo nuestro y la convicción que lo importado es mejor, es la causa fundamental del estado actual de las razas criollas y, en especial del Romosinuano que en Colombia se encuentra en número muy escaso, pero sobrevive gracias a la labor de unos cuantos ganaderos y profesionales del sector que a lo largo de los últimos 28 han sabido aprovechar las grandes ventajas genéticas de la raza.
4. CHINO SANTANDEREANO
Origen
El proceso de difusión de bovinos traídos al Nuevo Mundo se inició a finales del siglo XV y comienzos del XVI con los conquistadores españoles. Se introdujeron los bovinos exis-tentes en aquel entonces en la península Ibérica, los cuales, posteriormente, dieron ori-gen a las Razas Autóctonas Españolas: Gallega, Andaluza Negra, Pirenaica, Tudanca, Berrenda Andaluza, Cacereña y Murciana. Las mezclas de todas ellas dieron origen, en nuestro medio, a las razas criollas colombianas, las cuales desarrollaron características fisiológicas propias impuestas por el medio tropical en que evolucionaron. Pinzón (1979) considera que el ganado Chino Santandereano (Chino) tiene sus estirpes en las razas ibéricas, en orden de mayor a menor prevalescencia tenemos: la Gallega, la Tudanca y la Pirenaica; pero no solo estas razas conformaron el Chino pues se adhirieron otros gana-dos como lo fueron el Casanareño, formado en los Llanos Orientales, el Venezolano hoy conocido como el Limonero y el Costeño con cuernos proveniente de la Costa Atlántica.

5. CRIOLLO CASANARE
Los primeros vacunos que formaron el ganado Casanare llegaron a los llanos de Colombia procedentes de Venezuela. Según la historia, los ganados traídos por Colón (1493) fueron desembarcados en la Isla de Santo Domingo (La Española) de donde posteriormente fueron distribuidos hacia Venezuela por diferentes conquistadores. Después se extendieron por los llanos del sur de Venezuela (Cojedes, Bacinas) en diversas épocas y en manos de colonos pasaron hacia los llanos de Colombia (Pinzón, 1991).
Dentro de las razas que llegaron a América podrían estar la Blanca Cacereña, la Colorada Extremeña, la Cárdena y Berrenda en negro, la Salinera y Berrenda en colorado; las razas Andaluza retinta, rubia y negra. Por esa variedad de colores y por su parecido fenotípico con otras razas criollas de zonas tropicales y subtropicales (Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay), la raza Casanare parece ser el descendiente más directo de los ganados introducidos por los conquistadores españoles (Hernández, 1983).
Su hábitat de desarrollo ha sido principal-mente las sabanas inundables de los departamentos de Arauca y Casanare donde se ha explotado para carne en forma extractiva y extensiva tradicional. En estas regiones ha permanecido aislado la mayo-ría del tiempo, lo que le ha permitido una adaptación cercana a 500 años, como resultado de una selección natural por más de 130 generaciones, aproximadamente. Poco a poco fue desarrollando sus propias características para vivir casi sin ningún cuidado especial en estos ambientes hostiles, difíciles y lejos de los centros de consumo. Hoy en día continúa reproduciéndose en forma extensiva en pasturas naturales de baja disponibilidad forrajera pero de adecuada calidad nutritiva, sobreviviendo en condiciones de extrema sequía e inundaciones, sin ningún tipo de manejo técnico y sanitario, ni suplementación mineral. Estas características ambientales produjeron un animal de temperamento nervioso y tamaño pequeño (Hernández, y col. 1996; Salamanca, 1995).

6. COSTEÑO CON CUERNOS
El ganado Costeño con Cuernos (CCC), como todas las razas criollas ingresó al país proveniente de España a través de la Costa Atlántica. Los historiadores señalan dos puntos principales de ingreso: el primero por el Cabo de la Vela y Santa Marta y el segundo vía Cartagena de Indias.
Por su formación en la región Caribe de Colombia la raza tolera fuertes temperaturas, variaciones en la humedad del medio ambiente, por eso su adaptación a las zonas cenagueras de Córdoba y Magdalena o en las sabanas secas de Sucre y Bolívar. En estas zonas el campesino Costeño lo utilizó como ganado de leche, pero desafortunadamente, en el decenio del treinta de comienzos del presente siglo se comenzaron a implementar sistemas de cruzamiento con el Cebú. El mejor resultado obtenido en las características productivas y reproductivas del cruce de primera generación F1, y por el desconocimiento del mecanismo genético que produce ese comportamiento, la superioridad del híbrido fue atribuida toda al aporte genético de la raza cebuína, trayendo como consecuencia sistemas de apareamiento de absorción hacia dicha raza y como consecuencia la casi desaparición del CCC.
En el año de 1936, el Gobierno colombiano, consciente del valor económico que los animales criollos tenían para la producción, estableció, en el Valle del río Sinú, noroeste de la Costa Atlántica, Granja de Montería, el primer grupo de conservación de bovinos criollos. Se adquirieron en las mejores ganaderías de la Costa, 366 animales de ganado "costeño", especialmente "romo" para confinarlo en la Granja y comenzar a estudiarlo y seleccionarlo. De los 366 animales iniciales 256 eran romos y 110 con cuernos. En 1937 se partió el hato y los animales con astas (Costeño con Cuernos) fueron trasladados a la Estación Pecuaria de Valledupar, ubicada en la región noreste de la Costa Atlántica.
El ganado CCC fue trasladado en 1955 de Valledupar a la Granja Experimental de Tolúviejo, perteneciente en aquel entonces al Departamento de Investigaciones Agropecuarias DÍA del Ministerio de Agricultura y posteriormente en 1962 al Centro de Investigaciones Turipaná, Cereté-Córdoba (Pinzón, 1994).
El hato actual del Centro de Investigación Turipaná esta constituido por 470 cabezas de ganado, involucrados dentro del Proyecto de Conservación de la raza, auspiciado por el Ministerio de Agricultura, bajo la supervisión de! Instituto Colombiano Agropecuario - ICA- y con la responsabilidad de Corpoica.

7. CRIOLLO SAN MARTINERO

La raza Sanmartinera (SM) se formó en el piedemonte llanero, en la margen izquierda del río Metica, gracias al trabajo de la selección natural y al esfuerzo zootécnico que hicieron los jesuitas, en el siglo XVII, con los ancestrales bovinos llaneros. González (1999) considera que el ganado SM se derivó del bovino español de Extremadura y que la entrada a los Llanos Orientales tuvo lugar entre años 1555 y 1570.
Las condiciones ambientales predominan en el área de influencia del SM y el sistema de manejo extensivo a que ha sido sometidos, desarrollaron en él características gran importancia económica, tales como rusticidad, resistencia, capacidad para vivir en grandes extensiones donde los forrajes son muy escasos y las aguas a grandes distancias, cierta tolerancia a ectoparásitos condiciones extremas de temperatura y humedad y habilidad para utilizar forrajes fibrosos; constituyéndose así en patrimonio biológico y económico para la provisión eficiente de alimentos (carne, leche).
Hasta comienzos del presente siglo, el SM era la única raza utilizada para la producción carne y leche en la altillanura y piedemonte del departamento del Meta; sin embargo, en actualidad, solo existen 3.166 cabezas de ganado SM, distribuidas en los Bancos de Germoplasma de ICA-CORPOICA, en los centros de investigación La Libertad (Villavicencio y Carimagua (Puerto Gaitán), en los hatos de multiplicación de (a Secretaría de Agricultura (Granja Iraca - San Martín) y de la Universidad de los Llanos, UNILLANOS (Granja Manacacias - Puerto Gaitán) y en poder de algunos particulares.

8.LUCERNA


En el trópico, la explotación ganadera con sistema de producción doble propósito y con diversos niveles de tecnificación zootécnica, se deben usar animales adaptados, con tolerancia principalmente a los factores climáticos con el fin de obtener producciones satisfactorias de leche y carne, sin problemas reproductivos y sanitarios que permitan mantener durante varias generaciones el hato.
Autores como Rodríguez y Bodisco (1991), consideran que ni el ganado europeo, altamente productivo no adaptado al trópico, ni el ganado nativo o criollo adaptado, pero de baja productividad, deben constituirse, en forma aislada, en la base para el desarrollo ganadero de la región tropical. Otros investigadores como Verde (1979) y Vaccaro (1989), presentan sus consideraciones sobre el uso de estos grupos raciales en el medio tropical, señalando que el ganado criollo parece tener un bajo potencial genético productivo pero buena capacidad reproductiva y resistencia a las condiciones ecológicas del mismo; asimismo, los ganados europeos puros producen niveles aceptables pero presentan dificultades principalmente reproductivas y los productos del cruzamiento de estos grupos raciales han elevado su producción sin afectar el aspecto reproductivo en zonas ecológicamente desfavorables.
Los argumentos anteriores, sintetizan el programa que en Colombia inició el Ingeniero Agrónomo Carlos Duran Castro a principios de 1937, para el desarrollo de una raza de ganado de doble propósito que denominó "Lucerna".
La raza Lucerna es un esfuerzo genético de combinar razas del norte de Europa con el criollo para formar un grupo racial, adaptado a las condiciones tropicales, de gran rusticidad, de mayor aptitud para la producción de leche y mejor conformación para carne que otros ganados locales; cuenta con la Asociación Nacional de Criadores para el registro de animales y está distribuida en diversas regiones del país. El núcleo de la raza se originó en la hacienda "Lucerna", en Bugalagrande, Valle del Cauca, desde la cual se ha promocionado y fomentado para diferentes regiones tropicales del país (Duran Castro, 1975; Bejarano, Hernández & Rico, 1986). Algunos animales se han exportado a países vecinos v la demanda se satisface por medio de la venta de toros y semen congelado de animales superiores en producción de leche a 305 días, intervalo entre partos, producción de leche entre partos y edad al primer parto (Escobar, 1999).
Formación de la Raza
La primera fase del origen y desarrollo empezó en 1937 con la adquisición y uso de diversos criollos Hartón del Valle en distintos grados de cruzamientos con las razas Holstein y Shorthorn; estos animales se clasificaron en dos grupos; Uno por las vacas más criollas al que se le introdujo una población de genes de la raza Holstein y otro, con ejemplares de mayor elevado mestizaje Holstein al cual se le cruzó con toros Hartón del Valle, buscando descendencias próximas a la media sangre de las razas iniciadoras de este trabajo genético.
El trabajo de mejoramiento genético se empezó seleccionando vacas por los resultados de producción de leche, los que se registraron de manera técnica y permanente desde el inicio de la formación de la raza.
En 1951 se importaron dos toretes puros Shorthorn Lechero, de color rojo cerezo, que comenzaron a utilizarse afines de 1952 con vacas mestizas seleccionadas Holstein-Hartón del Valle. De la descendencia obtenida se eligieron los sementales por vía materna, selección referenciada por la producción lechera y características fenotípicas externas, para utilizarlos con los grupos genéticos, buscando principalmente progenies uniformes en producción de leche, carne y pelaje de color rojo canela. En 1953 se implemento el ordeño manual dos veces al día, sin ternero y se organizó un sistema de crianza artificial de terneros.
En 1956, por recomendaciones del genetista L.N. Hazel, se "cerró" el hato, no se hicieron nuevas introducciones de animales y desde entonces se utilizan exclusivamente los individuos obtenidos del triple cruzamiento, los cuales, de acuerdo a un estudio realizado por Stonaker en (1972) y citado por Rouse (1977), indicó un 40% de sangre Holstein, 30% de Hartón del Valle y 30% de herencia del Shorthorn Lechero los aportes genéticos en la formación de la raza Lucerna.

9. VELÁSQUEZ


La raza Velásquez es el producto de la hibridación del ganado criollo Romosinuano (Romo), el Cebú Rojo (CR) y el Red Poll (RP). El trabajo de hibridación comenzó con el cruzamiento de novillas Romo con toretes CR; las hembras F1, 1/2 CR x1/2 Romo, obtenidas de este primer apareamiento, se aparearon con toretes puros de la raza Europea RP; la generación F2 resultante, 1/2RP 1/4CR ¼ Romo se apareó entre sí (intersé) para formar el producto actual, es decir un medio Red Poll un cuarto Cebú Rojo y un cuarto Romosinuano (Velásquez, 1975).
A la hacienda África no se ha introducido sangre extraña año tras año se escogen los ores machos que nacen y se retiran de producción las hembras que no satisfacen Plenamente.
Localización
La raza la formó el Dr. José Velásquez Q. en la hacienda África localizada en el municipio La Dorada en el departamento de Caldas, tiene una altura de 200 metros sobre el nivel mar, a 220 Km. vía terrestre de Santafé de Bogotá, Colombia.


viernes, 6 de mayo de 2011

La Historia del Coleo.

Autor: Omar Niño Rueda
Año de Publicación: 2004-2006El coleo es una actividad deportiva que surgió en los llanos de Colombia y Venezuela sin que nadie se diera cuenta, pues siendo un trabajo cotidiano del criollo sabanero parecía un imposible deslindarlo de esta realidad y proyectarlo hacia horizontes mas amplios como ocurrió en el transcurso del tiempo, llegando a convertirse en deporte de alta competencia, con organización propia y legalmente oficializado por la entidad rectora del deporte nacional.
¿Qué es el coleo? ¿Cómo y dónde surgió? ¿Está reglamentado como deporte? ¿Qué características tienen sus escenarios? ¿Es aceptado por el organismo rector del deporte nacional? Son preguntas que intentaré dilucidar a través de estas páginas, para compenetrar más al público amante del espectáculo y valorar nuestro deporte criollo e ilustrar a quienes desde otras regiones se interesen por nuestra cultura llanera.

La Historia del Coleo, Volumen 2

Después del éxito obtenido con el primer volumen de esta obra, vuelve Ornar Niño Rueda, el narrador pionero del coleo, con este segundo, especialmente dedicado a las ricas y generosas tierras del departamento del Meta.
A través de sus páginas revive personajes que gracias a su amor por el deporte de los llaneros, plasmaron sus nombres en las inmortales hojas de la historia del coleo.
En el intermedio de las dos obras dedicadas al coleo, editó "Un paraíso llamado llano", libro escrito en el 2001, en el cual recoge y cuenta en el soliloquio de su personaje central cuentos, leyendas, mitos, coplas, adivinanzas y muchas otras cosas, enmarcadas en el amor por el llano y su naturaleza.

El Autor

En las Vegas del río Cusiana, allí precisamente en el llamativo y llanerísimo Corregimiento de la Poyata, municipio de Maní, nació Omar Niño Rueda.
Sus estudios de primaria y bachillerato los realizó en Monterrey, Tauramena y Villavicencio donde pasó sus años de infancia, después estudió periodismo y locución, sus pasiones personales a las que ha dedicado parte de su vida.
Ha desempeñado su profesión como corresponsal de El diario del Meta, Villavicencio 7 días, del periódico Intendencias y Comisarias y otros tantos. Fue Sub-Directorde la Revista Gaván, fundador y Director de la revista Coleador.
El amor por su tierra y la cultura llanera lo ha enfocado a promover artistas llaneros en los diferentes programas de radio que ha dirigido. Considerado el pionero de los narradores de coleo en los Llanos Orientales de Colombia. El mundo del coleo lo reconoce como una de las voces más autorizadas. En la actualidad se desempeña como Presidente de la Corporación Llaneros por Colombia. Es miembro de la Asociación Colombiana de Cronistas y Redactores Deportivos -ACORD-, miembro activo del Centro de Historia de Casanare y de la Asociación Colombo-Venezolana de Escritores Llaneros.

COLEO EN ACACIAS MANGA PALMA REAL 20-03-2011

lo bueno de arauca

UBICACIÓN, EXTENSIÓN Y LÍMITES - ARAUCA

El Departamento del Arauca, se encuentra situado en el extremo nordeste del territorio nacional, en el norte de la región de la Orinoquía colombiana, localizado entre los 06º 02` 40" y 07º 06` 13" de latitud norte y los 69º 25` 54" y 72º 22` 23" de longitud oeste. Cuenta con una superficie de 23.818 km2 lo que representa el 2.1 % del territorio nacional. Limita por el Norte con el río Arauca que lo separa de la República de Venezuela, por el Este con la República de Venezuela, por el Sur con los ríos Meta y Casanare, que lo separan del departamento del Vichada y Casanare, y por el Oeste con el departamento de Boyacá.


DIVISIÓN ADMINISTRATIVA - ARAUCA

El departamento de Arauca está dividido en 7 municipios: Arauca, ciudad capital, Arauquita, Cravo Norte, Fortul, Puerto Rondón, Saravena y Tame; un corregimiento, 77 inspecciones de policía, así como, numerosos caseríos y sitios poblados. Los municipios están agrupados en 5 círculos notariales, con un total de 5 notarías; un círculo principal de registro, con sede en Arauca y jurisdicción sobre todo el departamento, pertenece al distrito judicial, Villavicencio, con 11 cabeceras de circuito judicial en Villavicencio, Acacías, Granada, Puerto López, San Martín, Arauca (Arauca), Saravena (Arauca), Mitú (Vaupés), Puerto Carreño (Vichada), Puerto Inírida (Guainía) y San José del Guaviare (Guaviare). El departamento forma parte de la circunscripción electoral del Meta.


FISIOGRAFÍA - DEPARTAMENTO DE ARAUCA

El relieve del departamento de Arauca, está constituido por tres conjuntos morfológicos; la cordillera Oriental, el piedemonte y la llanura aluvial. La cordillera Oriental en el occidente, representa aproximadamente la quinta parte de la superficie departamental y comprende elevaciones desde los 500 m en límites con el piedemonte, hasta los 5.380 m en la Sierra Nevada del Cocuy; se caracteriza por las altas montañas, páramos cubiertos por pajonales y frailejones, pendientes abruptas, fuertemente disectadas y vertientes bajas con bosque subandino.

La formación orográfica más destacada es la Sierra Nevada del Cocuy, la cual tiene entre sus accidentes más notables los cerros de La Plaza, La Piedra El Diamante, Los Altos, Nievecitas y Los Osos, y las cuchillas (Altos) Altamira y El Salitre. El área de piedemonte está conformada por conos, abanicos aluviales y terrazas de relieve plano a inclinado, cubierta vegetación de sabana y bosque ecuatorial. Por último, la llanura aluvial que se extiende desde el piedemonte hasta los límites con la República de Venezuela, el modelado es de terrazas y llanuras aluviales de desborde cubierta por vegetación de sabana inundable y por bosque de galería en las vegas de los ríos y caños.


HIDROGRAFÍA - DEPARTAMENTO DE ARAUCA

La red hidrográfica del departamento del Arauca es extensa; todo el sistema fluvial desagua en dirección occidente - oriente hacia el Orinoco a través de los ríos Arauca, Casanare, Tocoragua, Tame, Cravo Norte, Ele, Lipa, San Miguel y el conjunto Negro - Cinaruco, además cuenta con numerosas quebradas, caños y lagunas.


CLIMA - DEPARTAMENTO DE ARAUCA

Los vientos alisios del noreste y del sureste, el desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y la cordillera Oriental son los factores principales que determinan el comportamiento climático en el departamento de arauca. La faja longitudinal entre el piedemonte y el flanco oriental entre 1.000 y 2.000 m sobre el nivel del mar es el área más lluviosa; su precipitación alcanza hasta 4.000 mm anuales, en contraste con las áreas de menor lluviosidad, las cuales se ubican en alturas superiores a 4.000 m sobre el nivel del mar en la sierra nevada del Cocuy y en el sector oriental del departamento, donde la precipitación anual es menor de 1.500 mm.

El régimen de lluvias es básicamente monomodal, con una temporada de lluvias que comprende los meses de marzo a noviembre. En el territorio se encuentran los pisos térmicos cálido, templado, frío y nival. Comparte con el departamento de Boyacá el parque nacional natural de El Cocuy.


ACTIVIDADES ECONÓMICAS - ARAUCA

La economía de Arauca se basa principalmente La explotación petrolera, la ganadería, la agricultura, los servicios y el comercio. La importancia del petróleo se refleja en su aporte al PIB departamental, el cual depende en gran medida de dicha actividad. La actividad ganadera se centra en la cría, levante y engorde de vacunos; su comercialización se dirige hacia Puerto López, Bucaramanga y Cúcuta.

La producción agrícola se destina principalmente a satisfacer la demanda local. Entre los cultivos se destacan el plátano, cacao, maíz tradicional, yuca, arroz secano mecanizado, café, caña panelera y fríjol. La pesca de bagre, bocachico y cachama constituye un renglón de cierta importancia; su producción se distribuye hacia Cúcuta, Bucaramanga, Ibagué, Cali y Santafé de Bogotá D.C.


VÍAS DE COMUNICACIÓN - ARAUCA

El departamento de Arauca cuenta con una red de carreteras y carreteables que conecta a las diferentes localidades entre sí. El tramo que comunica los departamentos de Casanare y Arauca hasta su capital, pasando por Tame, se encuentra en buen estado; de éste se desprende una serie de ramales que conducen a Saravena y Puerto Rondón; del municipio de Arauca salen 3 vías que conducen al centro del departamento, a Cravo Norte y a la República de Venezuela.

La vía fluvial es el modo de transporte entre los poblados menores o de transporte de carga mayor hacia los centros de acopio del departamento; los ríos Cauca, Casanare y Meta permiten la navegación por embarcaciones medianas y mayores con algunas restricciones; los municipios de Arauca en el río Arauca y Cravo Norte en el Casanare son sede de inspecciones fluviales. Existen 6 aeropuertos en los municipios de Arauca, Arauquita, Cravo Norte, Puerto Rondón, Saravena y Tame, además de numerosas pistas de aterrizaje.


TURISMO - DEPARTAMENTO DE ARAUCA

Como en toda la región de la orinoquía, el canto, la música, las danzas, las costumbres, mitos y leyendas son manifestaciones de la riqueza cultural. El joropo es el género que expresa las actividades realizadas por los habitantes llaneros. El coleo, fiesta tradicional en todo el departamento de arauca, se celebra entre los meses de agosto a diciembre. Los contrastes entre montañas y llanura ofrecen al visitante exóticos paisajes, entre ellos la laguna de La Plaza, corrientes cristalinas, caídas de agua y sus imponentes paredes rocosas; en la sabana llaman la atención la diversidad de flora y fauna y sus hermosos paisajes.